Figura de Fragmentos de un discurso amoroso, de Roland Barthes
Mortificación
11 menciones en 2 episodios
Citas
Amistad · 36:50
«vamos a acabar con otra figura de Bartes»
Introducen la segunda figura del episodio, «Mortificación», definida como la escena en la que lo implícito de la relación amorosa actúa como coacción y suscita un «embarazo colectivo» no explícito.
Amistad · 39:16
«El azar reúne de pronto en ese café a algunos amigos, todo un conjunto de afectos. La situación está cargada. Aunque yo esté comprometido con ella e incluso la sufra, la vivo como una escena, como un cuadro bien diseñado, bien compuesto.»
Leen el pasaje central de la figura «Mortificación»: estar en una reunión de amigos y vivirla como una escena teatral que se observa desde fuera, en un «malestar» que Barthes describe como fascinación alerta sin candilejas.
Lo que no se dice: cartografías del subtexto · 6:40
«Pues para empezar a hablar de estos temas, del subtexto, vamos a traer lo primero de todo, por supuesto, a Rolando Artes con su figura Mortificación, que el otro título se llama Un aire embarazado.»
Presentan la figura «Mortificación» de Fragmentos de un discurso amoroso como punto de partida del episodio, señalando que nunca la habían traído antes al podcast.
Lo que no se dice: cartografías del subtexto · 6:59
«Mortificación, escena múltiple en la que lo implícito de la relación amorosa actúa como coacción y suscita un embarazo colectivo que no es explícito»
Lee la definición literal de la figura, para después comentar entre risas lo enrevesado de la doble negación de Barthes.
Lo que no se dice: cartografías del subtexto · 8:06
«El primero es este momento en que Werther, el joven Werther que siempre está presente en los fragmentos, le está haciendo una escena a Carlota y de repente llega Alberto, que es el marido.»
Explica el primero de los dos ejemplos que pone Barthes en la figura: la escena de Werther y Carlota interrumpida por la llegada de Alberto, su prometido.
Lo que no se dice: cartografías del subtexto · 8:21
«Y dice, Bartes, callan y se pasean con un aire embarazado. Ensayan insignificantes temas de conversación que decaen uno tras otro.»
Cita literalmente la escena de Werther, Carlota y Alberto para ilustrar el «aire embarazado» que da subtítulo a la figura.
Lo que no se dice: cartografías del subtexto · 8:40
«Y dice Bartes, lo pesado es el saber silencioso. Yo sé que tú sabes que yo sé. Tal es la fórmula general de la mortificación.»
Cita la fórmula central de la figura, «yo sé que tú sabes que yo sé», que da título al episodio y explica el saber compartido y no nombrado entre quienes están en la escena.
Lo que no se dice: cartografías del subtexto · 9:22
«Sí. Luego el otro ejemplo que pone Bartes es esta escena de amigos que están reunidos en un café que forman, según dice él, un conjunto de afectos.»
Presenta el segundo ejemplo de la figura, la escena del café con amigos que en realidad son amantes, con la carga afectiva oculta bajo la apariencia de una charla entre amigos.
Lo que no se dice: cartografías del subtexto · 10:00
«y aquí viene mi frase favorita, dice, gozo con un texto que estalla de elegibilidad por lo mismo que no dice.»
Cita la frase que dice ser su favorita de todo el libro, sobre el placer de leer una escena que «estalla de legibilidad» precisamente por lo que calla, y explica su deseo de usarla algún día como lema de un libro propio.
Lo que no se dice: cartografías del subtexto · 11:15
«Y dice Bartes, lo legible es lo que no se dice. Estás dentro de la escena, pero también despierto leyéndola.»
Explica esta idea con un ejemplo cotidiano: interactuar con alguien que sabe lo que sientes mientras ambos aparentáis normalidad ante otros, participando en la escena y leyéndola desde fuera a la vez.
Lo que no se dice: cartografías del subtexto · 11:54
«con esto. Es un poco el picorcito, ¿eh? Sí, es verdad. Sí. Genial. Entonces ahora vamos a pasar ya a ver»
Cierran el bloque de Barthes con la idea de que la situación cargada de la mortificación genera malestar en unos y goce perverso en otros, comentando entre risas que ese punto perverso puede ser el propio Barthes.